miércoles, 4 de marzo de 2015

Raúl Orlando Artola -Cielo



Raúl Orlando Artola, Las Flores, Pcia. de Buenos Aires, 5 de diciembre 1947

Cielo

La poca luz de mediodía
parece presagiar un aguacero
casi no hay matices
en los verdes del jardín.
Las nubes han bajado tanto
que serpentean entre plantas y arbustos.
No se escuchan los pájaros
a cubierto del clima por el sueño
y una esporádica cuota de amistad
recuesta a gatos sobre perros.
La temperatura es muy baja
y no sería de extrañar
que el agua caiga en pocos minutos
con densidad creciente
hasta llegar al suelo
blanqueando el breve paisaje.

lunes, 2 de marzo de 2015

Jorge Santiago Perednik -El suicida

Jorge Santiago Perednik, Bs.As., 29 de enero 1952 – Bs.As., 23 de diciembre 2011


El suicida

Ato la soga al arbol sin poner demasiado acento
hizo un nudo imitando su garganta
se colgo de la soga sin ningun manifiesto
bajo el brazo y como la soga era barata

se rompio al primer esfuerzo.

Compro un calibre 32 viejo
le puso ridículamente 6 balas
apunto a su sien como si fuera un ciento
y no disparo, por alguna pieza trabada

o la mala conjugación de un verbo.

Sobre un durmiente, en las vias, acomodo su cuerpo
esperando el tren de las 8.15 garabeteo unas pavadas
lo entusiasmaron,quiso terminarlas, ¡faltaba un verso!
eran las 8.15, el tren venia, lo arriollaba

pero un cambio de vias lo mando lejos.

Decidio arrojarse desde lo alto de Babel, un rascacielos
subio a la azotea, la lengua se le partio en diez hablas
quiso recogerlas, las doncellas al enterarse salieron
y no lo dejaron saltar: una de nombre dios, pelirroja, estaba enojada.

Le firmo con sangre a don Muerte un documento

apostaba su vida a un juego
de naipes sin revancha
pero la jolie rousse altero el texto:
vino el angel, mezclo, corto, repartio las cartas

y.
.....Ahora escribe de otro modo: perdió la vida, ganó el acento.


sábado, 28 de febrero de 2015

Mariano Schuster -Another World

Mariano Schuster, CABA, 9 de marzo 1985


Another World

                                             A los internos del Hospital Psiquiátrico Municipal
                                                                                             José Tiburcio Borda



Cuando cierres los ojos por última vez
vas a ir al paraíso.


Te juro que es cierto.
Me lo contó un canillita
que volvió de la muerte.


Dice que no recuerda
la ubicación exacta
pero está seguro
que se encuentra debajo de Dios
al Sur del Sur
al norte de los campos de Golf
y al oeste del mirador del Pentágono.


Te repito que es cierto,
que me lo contó un canillita
que volvió de la muerte.
A él lo echaron
porque le propuso sexo violento
a Marilyn Monroe
en una cabina telefónica.


Sin embargo
tuvo tiempo de ver a Bela Bartok
enseñándole a jugar al básquet al Palomo Usuriaga
y al hermano ecuatoriano de Jimi Hendrix
tocando la flauta dulce
para la barra brava de Deportivo Claypole.


Ójo, no creas que estuvo unos meses
Estuvo sólo veinticinco minutos
pero ahí
lo ves todo junto.


Millones de hormigas caminando por el lifting facial de la Madre Teresa.
Discepolín jugando a la ruleta rusa con el Gato con Botas.
Perón cantando la marcha imperial de la Guyana Peruana.
Cientos de zurdos quejándose porque la cerveza no vino con maní.
(SÍ, según el canillita que volvió de la muerte, los zurdos son iguales en todos lados)


Creéme, todo esto es cierto
Me lo contó un canillita
que volvió de la muerte.


Él estuvo ahí
y vio con sus propios ojos
como Ginsberg, Kerouac y Ferlinghetti,
los grandes poetas norteamericanos,
fundaban una filial de Tallarines Matarazzo
mientras un puma de ojos pardos
brindaba con vino tinto
con el Papa Juan Pablo II.


Y lamento darte una mala noticia.
El infierno no existe.
Es que ahí, en el paraíso,
encontró a Hitler y a Mussolini
comiendo un sushi podrido
cocinado por Ezra Pound,
y a Stalin jugando en la bañera
con una pistolita de agua.


Creéme, me lo contó un canillita
que volvió de la muerte
después de que Kennedy
le escupiera un pedazo de pollo frito
y de acostarse con Mahatma Gandhi
en un colchón de clavos.


Y ahora, entre nosotros
tengo que contarte que el canillita
quiere volver al paraíso
pero a los expulsados
les impiden el reingreso
volviéndolos eternos en la tierra.
Los encierran y los enloquecen.


Así que apurate,
prepará té con cianuro,
tomalo, cerrá los ojos
y volá al paraíso.


Dejá otro preparado para mí.


Y no te olvides.
Todo esto es cierto.
Me lo contó un canillita
que volvió de la muerte.

jueves, 26 de febrero de 2015

Marcelo Actis -Amo la muerte

Marcelo Actis, Villa María, Córdoba, 24 de septiembre 1958


Amo la muerte

Amo la muerte
con el salvajismo ritual
de un primitivo
asi como amo
el cuero de la tierra
el espejismo ingrávido del cielo
y sus astros errantes
y temo la vida
como a los dientes del fuego
a las mil lenguas heladas del agua.

"Ama la muerte"
(me dijo un anciano)
"y serás eterno"
pues la muerte
no es más
que la soledad más acérrima
                       más absoluta
infiltrándose
en un sueño cósmico
en el precipicio de la memoria
de la historia de los hombres.




martes, 24 de febrero de 2015

Raquel Jaduszliwer -El hombre de tu vida

Raquel Jaduszliwer, Buenos Aires, San Fernando,19 de mayo 1946 


El hombre de tu vida

¿Cuándo?
¿cómo supiste que se trataba del hombre de tu vida?
¿supiste que se trataba del hombre de tu vida?
¿tenía las señales
los estigmas
y lo reconociste entre los miles de hombres?

o todo fue más raro
más oscuro

así
como esas intuiciones de recién nacido
que a tientas va eligiendo y que se orienta
entre el calor y el frío
la fuente de alimento y la desgracia
el amor y la furia
el jardín y el desierto

y crece de esta manera
y aprende todo aquello

todo lo que después
mucho después
será dolor

memoria
y pérdida

domingo, 22 de febrero de 2015

Ferreira Gullar -Poema poroso

Ferreira Gullar, Brasil, Sáo Luís, 10 de septiembre 1930
Versión Santiago Espel



Poema poroso

De tierra te quiero;
                   poema
y no sin embargo iluminado.

                   De tierra
y el cuerpo pasando cerca de eclipses,
poroso
poema
                    de polvo-
                    donde gritan
suicidas y perfumes
                     así te quiero
sin rostro
y no obstante familiar
                     como el suelo de la quinta
(sombra de todos nosotros después
                     y antes de nosotros
cuando la gallina cacarea y picotea)
                     De tierra
donde para siempre se apagará
                     la forma de esta mano
                     por ahora ardiente.







viernes, 20 de febrero de 2015

Konstantin Kavafis -Itaca

Konstantin Kavafis, Egipto, Alejandría, 29 de abril 1863 - Alejandría, 29 de abril 1933
Versión Miguel Castillo


Itaca

Cuando emprendas el regreso a Itaca,
ruega que el camino sea largo,
lleno de aventuras, de conocimiento.
A los Lestrigones y los Cíclopes,
al irritado Poseidón, no les temas;
no hallarás tales cosas en tu camino
si tu pensamiento es elevado, si una sublime
emoción embarga tu espíritu y tu cuerpo.
A los Lestrigones y los Cíclopes,
al feroz Poseidón, no los encontrarás
si no los llevas en tu alma,
si tu alma no los pone ante ti.

Ruega que el camino sea largo.
Que sean muchas las mañanas estivales
en que lleno de placer y alegría
entres a puertos vistos por primera vez;
detente en los mercados fenicios
y adquiere hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano,
y toda clase de perfumes voluptuosos,
todos los perfumes voluptuosos que puedas;
visita muchas ciudades egipcias
para aprender más y más de los sabios.

Ten siempre en tu mente a Itaca.
Tu meta es llegar allí.
Pero no apresures de ninguna manera el viaje.
Mejor que dure muchos años,
y viejo ya ancles en la isla,
rico con cuanto ganaste en el camino,
sin esperar que Itaca te dé riquezas.

Itaca te dio el hermoso viaje.
Sin ella no hubieras salido al camino.
Pero ya no tiene nada para darte.
Y si la encuentras pobre, Itaca no te ha engañado.
Tan sabio como has llegado a ser, con tanta experiencia,
ya habrás comprendido qué significan las Itacas.