jueves, 30 de julio de 2015

Leopoldo Marechal -La calle de los paraísos

Leopoldo Marechal, Bs As, 11 de junio 1900 - Bs As, 26 de junio 1970


La calle de los paraísos


En esta calle, un día, tambaleaban mis voces:
¡Eran pájaros niños y robaban
el fruto de  silencio que maduró tu boca!

Fructificó en palabras redondas tu silencio.
Se ligaron mis voces y tus voces
en un metal, donde acuñó la vida
sus medallas de angustia.

Nuestras voces pequeñas no sabían
deletrear aquel libro de maitines…

¡Gastados episodios de mis dedos
en los países de tu blusa!
¡Manos deshilachadas en hebras de caricias;
dientes jugosos de morder estrellas!

La vida, entonces,
¿no se partió en caminos asoleados?
¿No fue un tambor el mundo, bajo tu pie de música?
¿No se curvó en tus dedos la ballesta
del horizonte loco de partidas?

¡Mis dientes apretaban las rubias caracolas del sol!
Y fue curvado trampolín la tierra,
para el salto mortal de la alegría…

martes, 28 de julio de 2015

Aldo Luis Novelli -el arca (del nuevo milenio)

Aldo Luis Novelli, Neuquén, 4 de marzo 1957


el arca (del nuevo milenio)

estoy escribiendo en medio de la tempestad.

te hablo a vos hermano
a vos amigo lector borracho perdido o loco de atar
quiero decirte las palabras necesarias
solo esas palabras
las que se gastaron con el viento del desierto
las que hacen nacer flores entre las rocas
las palabras lluvia
que horadan la piedra.

oh! rocas
rocas en mi cabeza
rocas en tu cabeza
tiempo atrapado fuera del tiempo
rocas que hay que demoler
a mazazos de voluntad cada día
cada minuto empedrado
cada instante en que caen en tu alma
antes que se colme
antes que se vuelva roca ella también.

estoy escribiendo en medio de la tempestad.

pasa un tren con gente feliz
chicos riendo
jugando en el centro de la inocencia
y una mujer oscura
de rostro pálido
que solo piensa en una cosa
a ella no le importa el tren
ni el paisaje veloz
ni la alegría del mundo
ella solo piensa en suicidarse
suicidarse
suicidarse
suicidarse…

estoy escribiendo en medio de la tempestad.

te hablo a vos desgraciado
habitante de la ciudad
a vos mujer pálida
soy el hombre que te habla
el poeta
el desgraciado que se cree poeta
y te habla al oído mujer
te cuenta historias falsas
como la gran historia
te cuenta cuentos de esperanza
y te mira a los ojos
como nadie te ha mirado nunca/
a vos mujer
para que no te mates
solo por esta vez
no te mates!
esperá hasta el próximo puente
tengo la mejor historia
la que jamás te contaron
la historia más fabulosa
la más mentirosa de todas
para que no te mates
no te mates mujer!
esperá al próximo puente…

estoy escribiendo en medio de la tempestad.

el mundo se inclina
hacia la nada
el eje terrestre tiene una inclinación de 23º
y sigue acostándose
los polos se derriten
los árboles ya no mueren de pie
el aire se vuelve cada vez más denso/
preparate para el próximo 'the world jump day'
no logramos corregirlo antes
necesitamos ser más
muchos más
para salvar el planeta
para salvar la humanidad
para salvar un solo hombre
y una sola mujer
necesitamos la fuerza de toda la humanidad
como proponía el cholo Vallejo
todos implorando:
‘no te mueras hombre
no te suicides mujer’/
todos saltando juntos
todos gritando desaforados por la vida
todos orando
al dios sol
y a la diosa luna.

todos en medio de la tempestad.-


domingo, 26 de julio de 2015

Paul Auster -Noches blancas

Paul Auster, Nueva Jersey, EEUU, 3 de febrero 1947
Versión Santiago Espel


Noches blancas

Nadie acá,
y el cuerpo dice: todo lo que se diga
no debe decirse. Pero nadie
es un cuerpo en sí, y lo que el cuerpo dice
nadie lo escucha:
salvo vos.

Noche y nevada. Entre los árboles
se reitera un asesinato.
La pluma atraviesa la tierra
y escribe: la mano que la sostiene
ha desaparecido.

Sin embargo, escribe.
Y dice: en el principio,
entre los árboles, desde la noche,
vino un cuerpo caminando.
Escribe: la palidez del cuerpo
es como la de la tierra.
Es tierra.
Y la tierra dice: todo
es del color del silencio.

Ya no estoy acá. Nunca dije
lo que decís que dije.
Y, sobre todo, el cuerpo
es un lugar donde nada muere.
Noche tras noche,
desde el silencio de los árboles,
sabés que mi voz
viene caminando hacia vos.


viernes, 24 de julio de 2015

Alberto Boco -Parlantes

Alberto Boco, CABA, 5 de noviembre 1949


Parlantes
                                                                       Tus ojos reflejan una escena de cacería
                                                                       John Ashbery


hay cosas que sólo se pueden pensar en el mundo asfaltado
lo sabía  Orfeo y esa clase anticipada de certeza los dioses no la
/perdonan
aquí nadie ni siquiera con su juicio nublado por la pena
o su alegría
pone a sonar la lira en medio de las sombras
no se regresa –no es posible siempre se avanza- sabías
eso aprendiste de la lengua sin vacío de los pájaros
en el instante preciso de un pedacito de sombra
que volver apenas es una condición imaginada por capricho
lo único que ahora  te queda
como esas columnas y ornamentos que llaman la memoria
yo hubiera hecho lo mismo u otra cosa por diferentes motivos
en algún momento a sabiendas te hubiese congelado
como a la mujer de Lot mutada en sal para llevar en mí
el último gesto de anonadamiento en la mirada
pero han dicho sabiamente denle un poco de tiempo
y hasta los idiotas aprenden
así que ahora te tomo de la mano y sin volver la vista
te arrastro por este mundo de sinrazón y convicciones
vos y yo vacantes en la inaudita luz de no existir
más allá del fuego vano de la palabra
aunque cierta fortuna nos asista por ser más brutales
que los dioses y las bestias del bosque
donde salvo las hienas los demás no han aprendido a reír de
/nosotros
ellos para quienes el apetito y el olfato del peligro
son su máquina única del recordar
parecen decir con la mirada lo que se ha perdido sin saber
eso que vos y yo ya no buscamos más que por algunos
/indicios
las pocas cosas que se sostienen
además de amor y olvido que también son palabras.



miércoles, 22 de julio de 2015

Clelia Bercovich -Volver a Moscú en invierno

Clelia Bercovich, Carlos Casares, Buenos Aires, 14 de noviembre


Volver a Moscú en invierno

                                   David    huyó   antes de la Guerra
                                   detrás de él iban los perros del  Zar  
                                   cruzó la estepa  por cuarenta noches
                                   y  con anillos de hierba 
                                   se casó bajo la luna.


Moscú en invierno es el hotel Rossya 
(casi  cerrado)
Menú Internacional. Vodka y caviar
Por fin el baile. Los violines.
Un teniente de ojos verdes. 
Diecisiete grados bajo cero y los guardias sobre alfombras
(no se puede ir al Kremlin)
Moscú que emociona
en el  museo de pintura condenó al destierro a los abuelos
en mil novecientos seis
se llenaron las cubiertas de los barcos
¿y la memoria?
La patria será una sopa
Melodía
Una ensoñación de la nieve.


lunes, 20 de julio de 2015

William Burroughs -Oración de acción de gracias

William Burroughs, Misuri, 5 de febrero 1914 – Kansas, 2 de agosto 1997
Traducción Antonio Orihuela



Oración de acción de gracias

                                                   Para John Dillinger
                                                   con la esperanza de que siga vivo.
                                                   28 de noviembre de 1986. Día de acción de gracias.

Gracias por el pavo y las palomas,
destinados a ser cagados a través de las tripas de los americanos.

Gracias por todo un continente que hemos saqueado y envenenado.

Gracias a los indios que apenas presentaron batalla
y proporcionaron algo de peligro.

Gracias por las grandes manadas de bisontes, por matarlos,
despellejarlos y dejar que se pudran.

Gracias por los trofeos de lobos y coyotes.

Gracias por el sueño americano, por divulgarlo
y falsificarlo hasta sacar a la luz su desnuda mentira.

Gracias por el Ku Kux Klan y por los policías
que hacen una muesca en su arma por cada negro muerto,
por las mujeres piadosas y decentes con sus caras
mezquinas, cansadas, amargadas y perversas.

Gracias por las pegatinas que ponen: 
Mata a un maricón en nombre de Cristo.

Gracias por el SIDA de laboratorio.

Gracias por la Ley Seca y la guerra contra la droga.

Gracias por un país donde a nadie se le deja vivir su propia vida.

Gracias por una nación de chivatos.

Oh, sí, gracias por todos los recuerdos, va, enséñame los brazos,
siempre has sido un estorbo y un pesado.

Gracias por haber traicionado de esta forma el último
y el más grande de todos los sueños humanos.

sábado, 18 de julio de 2015

Inés Legarreta -Ella vuela

Inés Legarreta, Chivilcoy, 30 de junio 1951


Ella vuela

Ella vuela
debajo de una lámpara
no ve
en las paredes 
la mancha gris en el mapa de puntos rojos
al lado de la platería ofuscada   
tampoco el cráter azul  rodeado de círculos negros
en la lona  de los camiones del trigo
ni la sordidez básica del piso damasquino
en blanco y negro 
para vivir
sólo dice 
no es la noche    ojalá lo fuera
vuela
poco importa si se aleja o
cae