domingo, 20 de mayo de 2018

Alejandro Nicotra -El pan de las abejas

Alejandro Nicotra, Sampacho, Córdoba, 25 de marzo 1931


El pan de las abejas
                                                      (En memoria de Antonio Esteban Agüero)

El pan de las abejas, la miel de todos.
Sopla el tiempo
sobre la galería de tu casa: nadie
sino la luz sorda, vacía,
entre pilares rotos.
Ni tu sombra, ni el rumor del poema. 
(“El agua con racimos y la luz con abejas”…)
Patio sin parras. Seco aljibe.
Ayer,
la madre pasa con un plato de miel.
He visto las colmenas devastadas
y en el aire de marzo,
espacio azul,
el humo que subía desde los panales.
He visto al hombre enmascarado,
los torpes guantes,
y el pueblo de la brisa
y de la flor:
                  gota a gota,
los pequeños
cadáveres.
He visto al sapo gordo
saciado de saqueo.
Sopla el tiempo
desde la fresca sombra de las parras,
los cántaros, las flores. (El temblor
y la luz de las abejas.) Oigo
tu voz.
Un niño pasa con un plato de miel. 
He visto las colmenas devastadas,
el humo por el aire de marzo.
Y he visto,
entre las ruinas y la sombra,
el pan hecho de sol;
                               quiero decir
-lo sabes-: vi tu muerte
y tu vida. (La galería rota
de tu casa, las páginas
doradas.) Y mi vida
y mi muerte,
seguramente iguales.
Un hombre pasa con un plato de miel. 
El pan de las abejas,
la miel de todos.

viernes, 18 de mayo de 2018

Mordechai Geldman -Porno

Mordechai Geldman, Munich, 19 de febrero 1946
Traducción Gerardo Lewin


Porno

En otras circunstancias, me hubiera enamorado de ella.
Tenía una mezcla de beldad francesa
con cierta hermosura oriental de indefinible origen.
La esbeltez de su cuerpo, su rostro y la gracia de su andar
convertían en horribles a las mujeres que hasta ese momento había conocido.
Su encanto persiste y hace de la belleza física
una pregunta cruel. Por momentos, la más cruel de las preguntas.

Desearla, con los otros tipos. Todos:
aquellos que se exhibían en la peli haciéndole cosas frente a mí
y los demás que conmigo la contemplaban, rechinando en sus asientos:
ancianos aferrados a sus deseos últimos;
maricas franeleando;
negros que migraron a Tel Aviv para blanquearse los destinos
y cuya temerosa extranjería aun en la oscuridad se revelaba;
trabajadores árabes: migrantes, sucios, pobres,
masturbándose en los rincones con una pasión desesperada,
ávidos de expulsar al invasor sionista;
silenciosos, púdicos vietnamitas de los restaurantes
y otros - anónimos en las pesadas sombras
atravesadas por un rayo tembloroso
que transportaba a la pantalla su disfrutable imagen,
el eco luminoso de su hipotética existencia.

¿Acaso desearla junto a aquellos todos
era como encontrar en el infierno a Eurídice
paseando pura y blanca y eran sus labios carmín y fresa
en las voraces nieblas del país de la muerte?
Éste es un símil banal: sólo halaga al poeta,
que se pretende así equiparable a Orfeo.

Desearla junto a aquellos todos
era como encontrar, en una playa abandonada,
entre asfaltos y latas de bebidas,
entre algas y vellocinos -

una perla perfecta.




miércoles, 16 de mayo de 2018

Esteban Charpentier -De La Plata

Esteban  Charpentier, Buenos Aires, 15 de septiembre 1958


De La Plata
                    Somos el río que invocaste, Heráclito. Somos el tiempo.
                                                                               Jorge Luis Borges


Mi río pinta con la fuerza de la sangre embarrada
La subterránea indecencia de un dolor eterno
Saborea el ácido de una llaga en pentagramas de plata
Mientras silba su canción de contratiempos
Se viste de luto
De endurecido vuelo
Y en su garganta fermenta
La premura de una palabra ahogada
Sin traiciones
Pobre y de bolsillos fríos
Hunde el puño en la cicatriz que un pájaro suicida
Clavó en su superficie de perla falsa

Fluye como néctar agrio en su entrepierna de olvidos
Azul y ausente
Atormentado en la pesadilla de convertirse en hombre
Coagula pasiones y destierros
Se hace llamar río
Despierta de un Pampero
Su curso segrega un vino de maloliente espanto

Junto a la orilla de un pañuelo gris
Trepa un poema
Que reverbera en un grito de mordaza sucia

Fondo blanco
Cae al final
Se estrella
Ajusticia su despertar libertario
Llora su basura
Abraza un tango
sin tenerle miedo a las palabras.


lunes, 14 de mayo de 2018

Matilde Campilho -Rojo vivo

Matilde Campilho, Lisboa, 20 de diciembre 1982
Traducción Aníbal Cristobo


Rojo vivo

Aléjate de mí
entiende
soy un raging bull
cuando apareces
ostentando
tu aorta transparente
tu válvula semilunar
tu septo palpitante
Cuando apareces
haciendo sonar los cascabeles
rojos de tu clavícula
mientras caminas
sobre el pavimento
de Terrorland
A ver si desocupas
las líneas telefónicas
que desde hace 20 años
van de Girona a Sant Jaum
yo quiero conectarme
Retira tu timbre
hecho de B / F / Am / C#
de la sala del cine
donde casualmente
pasó galopando
John Wayne
galopando y gritando
sudado como el jabalí
que fue ofrecido
a tu familia
en vísperas de
la resurrección
del niño crucificado
cabeza abajo
Retira tu mano
del rostro del derviche argentino
que hace cuatro años decidió
decir los 1500 nombres
de Alá todas las mañanas
si lo dejas en paz
en pocos meses
tendremos 5000 invocaciones
de la palabra santa
en el Boulevard Las Heras
eso puede muy bien ser
la salvación
del glaciar Perito Moreno
puede muy bien ser
un empujón a las partículas
arenosas del Sáhara
y quién sabe
en algún momento
la canción del desierto
sonará más aguda
más prolongada
y quién sabe
en algún momento
llegará a los oídos
del traficante de joyas
de New Jersey
que at last asumirá
su vocación de profeta
Sí las personas cambian
Intenta retirarte
aunque sea temporariamente
de figurar en los comerciales
que pasan en la pausa
de la novela de las ocho
hace mucho tiempo que
nadie la ve
pero qué si sucede
una tragedia cualquiera
el presidente interrumpe
todas las emisiones
y las antenas de 36 MHz
mantienen de todos modos
la publicidad
eso puede ocurrir
todo puede ocurrir
entonces evítalo
Evita enterrar
tus pies
en el arrozal de Vang Vieng
claro que es sumamente delicioso
el ondular líquido
de las plantaciones
rozando nuestro tobillos
el cuerpo tiene memoria
y agua es igual a cuerpo
entonces es delicioso
pero conviene tener en mente
que un objeto extraño
mezclándose con otro
siempre va a perturbar
el curso continuo de la naturaleza
Mantente lejos de la panadería
Mantente lejos del ring de curling
Mantente lejos de la cabina de control
del aeropuerto de Queensland
Mantente lejos de las lonas
de los paneles que anuncian
la nueva marca de tabaco de seda
Mantente lejos de la tabla
de la piscina de siete metros
por ocho en el último día de mayo
Mantente lejos
porque entiende
Eres rojo y negro
tu tórax tiene mayor diámetro
que la concentración
de los hinchas del Flamengo
toda metida en el Maracanã
Eres todo rojo y negro
Mantente lejos
no te acerques
Porque a nadie le gusta
nadie quiere
ver un toro enloquecido
dando cornadas ciegas
en las cajas de madera del colmado
en los letreros del tránsito
en las motos aparcadas
Mantente lejos
a nadie le gusta
saber despierto
y suelto en la ciudad
a un toro bravo
al que un día le enterraron
la espada de oro
en la línea dorsal.

sábado, 12 de mayo de 2018

Norberto Barleand -Un niño se ahoga en una foto

Norberto Barleand, Bs As, 18 de julio 1942


Un niño se ahoga en una foto

                                                                  Alan  Kurdi un niño de 3 años 
                                                 muere ahogado en una playa de Turquía,
             huyendo de la guerra en Siria ( imagen que recorrió el mundo)
                                                                         23 de septiembre de 2015

Un mismo cielo cobija universos
mientras el mundo
gira y gira
al  revés de los sueños,

Un  niño se ahoga en una foto
corre en el mapa de las redes
desde las cómplices catervas
                 donde gestaron su muerte.

Tragedia, Poder.
el tiempo en la orilla de los árboles
y las ruinas que construyen.

Lobos con turbios aullidos,
ocultas acechanzas
en las  pirámides del viento.

Un niño muere ahogado en una foto,
miramos con asombro,
sin ver.
Pasan Imágenes
y pasan
Imágenes,
la misma,
más imágenes
Pasan y pasan
Ligera,
banal,
vertiginosa.
Transcurre la muerte de un niño
que miramos en el bar,
la cocina,
el cuarto ,
multitud de niños arrasados de su tierra
Refugiados
Perforados por las balas,
el hambre
del adulto
                    y su oscura codicia que mata.

y la foto se cae,
ya no conmueve,

otra imagen circula
ligera,
banal,
vertiginosa

un spot,
un colchón
y la última foto de un político
que baila,
canta,
balbucea,
dice,
silencia
omite
deliberadamente
aquello que nunca
             podrá explicar.


jueves, 10 de mayo de 2018

Francisco Umbral -Voy a poner primero, donde empieza este libro…

Francisco Umbral, Madrid, 11 de mayo 1932 – Madrid, 28 de agosto 2007


Voy a poner primero, donde empieza este libro…

Voy a poner primero, donde empieza este libro,
un cuchillo de tiempo que he visto en la cocina,
voy a poner delante, porque el lector lo use,
un bruñido abrecartas, pulcro de asesinatos.
Quiero abreviar las cosas o dar facilidades,
que las páginas negras, duras por todas partes,
pueda el lector abrirlas como matando un primo.
Voy a poner delante, donde este libro acaba,
un puñal que sujete su dispersión de puta:
crímenes y baladas, cosas que me pasaban
cuando el color del pene era de oro molido.

Hay que echar a puñados, como se coge fruta,
páginas y palabras en las manos de nadie.
Hay que ordenar la tinta como un mar que se peina,
y que el hilo del tiempo, de donde cuelga ropa,
ponga a secar la prosa, las bragas de una chica.
Luego el lector, despacio, con aterido acento,
dice en voz alta cosas, frases que le han quedado,
vive ya del veneno gris de los malos libros,
pero se ha acostumbrado, ha de seguir leyendo:
toma el puñal o copa, abrecartas o libro,
bebe por cualquier parte, huye declamatorio,
vuelve a la librería, recobra su dinero
y en un rapto que repta se suicida cantando.
Ya está todo cumplido, la muerte ordena el mundo,
mi libro iba por libre y hoy se viste de entierro:
hemos matado a un dulce y terco seminarista.
Antologías letales o dagas de cocina,
lentos alejandrinos, prosas como emboscadas,
trampas para muchachas, el corazón o el sexo.
Hay que reunir esfuerzos, libros, antologías,
y hacer con ello fuego, luces de fin de mes
a ver si alguien nos mira, si una preadolescente
comprende que su vulva, rosa de Alejandría,
es el lugar de un crimen, cópula o pie de imprenta.

martes, 8 de mayo de 2018

July Solís -Oración

July Solís, Lima, Perú, 20 de marzo 1988


Oración
                                                                          En la gran oscilación
                                                                          entre creer y no creer,
                                                                          el corazón se trastorna
                                                                                    Fernando Pessoa

Veintidós años de oraciones como una endemoniada
han ramificado mi cuerpo en un antiguo dolor de árbol
una nueva oración será necesaria
o es acaso un golpe en la nariz
una rodilla rasmillada sin bicicleta
lo necesario a estas alturas
bastará
una gota de tu sangre
para calmar mi sed, Señor
qué difícil es cargar tu sombra entre mis hombros
de tu voz en mi susurro rezando
de tu voz en mi susurro rezando
y rezando hasta rasgar mis sesos
y siempre el desasosiego
ya no quiero confesarme
ya no quiero confesarme
tanto tiempo
entre millones de cuadros
multiplicados tus brazos abiertos
hasta cuándo, Señor ¡cerradlos!
para cerrar mi boca
con esta herejía que lleva urgencia de años
¿por qué has de ocultarte en los resquicios de las nubes?
ya deja de sembrar tu canto
y repara este charco
en el que me he convertido
yo solo sé abrir burbujas
que solo quieren devorarte
que solo quieren…
pero no es posible matar al padre sin que el hijo esté ya muerto
y no quiero arrepentirme
y no quiero arrepentirme
tampoco tener miedo
tampoco tener miedo
ni tan poco miedo
ni tan poco miedo
miedo
miedo
miedo

¿Acaso esa es tu revancha?